jueves, septiembre 10, 2009

Mirando el fuego

Abrio la puerta de la habitación que daba al balcón de la estancia, la luz de las llamas iluminaba agradablemente la habitación haciéndola calida. A el le gusto siempre ese olor a madera quemada y las juguetonas danzas que hace el fuego, se sento en el sofá que estaba junto a la puerta y cerrando los ojos empezó a tararear aquella canción que su madre solia cantarle de niño y se transporto a los felices días de su niñez.

Neron!!!!, Neron!! …… cierra esa ventana que te vas a resfriar, se oyo decir a una voz femenina desde la puerta de la estancia.

El abrió los ojos que se habían llenado de lágrimas por los recuerdos, cerro la puerta de la terraza y se fue a su habitación.

El podía ser el emperador del imperio más poderoso de la tierra pero seguía siendo un niño obediente.